AUTOCONOCIMIENTO PARA UNA VIDA PRACTICA

Detalles del curso

americaeuropa

Este curso es para los que buscan madurez emocional, equilibrio y fuerza interior

Este curso te ayuda a descubrir las razones teórico-prácticas para vivir una vida de valores que te permita madurar emocionalmente y  que te aporte fuerza interior para ser fiel a ti mismo sin quedar dividido. 

Cómo una persona de 40 años que ha escondido sus emociones toda su vida logra ser emocionalmente madura y objetiva. 

Algo ha de haber cambiado en su filosofía que muchas personas no logran a pesar de esforzase, hacer cursos y multitud de cambios.  

CURSO DE MADUREZ EMOCIONAL

PRÓXIMANENTEPRÓXIMAMENTE

ES POSIBLE VIVIR EN PAZ SIN SER LA MUJER MARAVILLA O SUPER MAN

ASIMILAR EL CONOCIMIENTO

En tu vida diaria, en la familia, en el trabajo, en tus relaciones y contigo mismo

AVANZAR ESPIRITUALMENTE

Examinar tus creencias e ideas  y cambiar los hábitos que te impiden progresar

OBTENER RESPUESTAS

A las dudas que no resolviste  y los malentendidos que plagan una vida espiritual

VAS A PODER ...

 Quieres examinar falacias que te impiden afrontar la madurez emocional

⇒ Te interesa afrontar tus problemas

 Reconoces que es más fácil hacer el camino con un  profesor  que por tu cuenta

 Quieres una enseñanza clara, organizada, tradicional,  un estudio sin misticismos y que resuelve muchas dudas que siempre has tenido y que no has resuelto

ESTE CURSO ES PARA TI SI...

ESTE CURSO NO ES PARA TI SI...

⇒  Crees que la madurez emocional acontece por sí misma

 Eres autodidacta y crees que no necesitas ayuda o un mentor

 Crees que mejorarás en un futuro pero ahora no es posible

 Crees que tu situación no tiene solución y la vida es así

TEMARIO DEL CURSO

1 / Las emociones no son defectos

2 / Inmadurez y objetividad

3 / La dependencia psicológica

4 / ¿Cuál es la prioridad real sobre la fuerza interior?

5 /  La dependencia del cambio

6 / Saṁsāra

7 /  Relaciones y honestidad

8 /  Las necesidades humanas

9 /  La sombra del error 

10 /  Comunicar los deseos

11 /  Diciendo NO

12 /  Relaciones difíciles

13 /  Comunicar la indisponibilidad

14  La necesidad de amor

15 / El amor más allá del sentimiento

16 /  Qué hacer con las personas invasivas

17 / ¿Van a hacer lo que tú quieras?

18 / La empatía

19 / La importancia de sentir juntos

20 / Conocimiento, deseos y acción

21 / Atención y madurez emocional

22 / Karma yoga y madurez emocional

23 /  Equilibrio e Īśvara

24 /  Éxito y fracaso 

25 /  Dharma y crecimiento interno

26 / Siempre gano si sigo el dharma 

27 /  El círculo de la completitud

28 / Eres aceptable 

29 /  Purificación interna

30 / Cultivar el pensamiento opuesto 

31 / Verdad y belleza

32 / Desapego y deseos



¿Qué incluye el curso? 
32 audios y  4 clases grabadas en video. Puedes verlas cuando quieras y a tu ritmo.

¿El podcast y el curso gratuito es diferente que el curso de madurez emocional?
Si. Son cosas diferentes. 

¿Hay algún descuento o rebaja para mi situación económica?
No. Hemos colocado un precio razonable y accesible para que cualquier persona que esté interesada  pueda hacerlo. 


Quiero Empezar

Detalles del curso

La belleza de este mundo no está presente sólo en la flor sino en las espinas y en el tallo 

Tamopoco hay una división entre emociones positivas y negativas. 

También es infantil esperar que la vida debiera estar exenta de dolor.

Es iluso pensar que en la vida va a ser todo agradable. La madurez emocional implica prepararme para cuando haya épocas y situaciones donde voy a experimentar dolor. 

El dolor puede ser una cosa desagradable que permanece desagradable toda mi vida, atesorada en la memoria, o puede ser una experiencia de la cual puedo crecer para ser más grande que el dolor.

No es errado sentir miedo, envidia o culpa, entrar en contacto con ellas es lo que te hace humano 

Y menos aún que existan emociones tóxicas que he de eliminar, como si fuesen vergonzosas

Es posible evitar dar palos de ciego en la búsquedad de la madurez emocional...  

La madre perfecta, el hombre que controla su destino, la mujer maravilla que todo lo puede, el que meditando cree que va a resolver todo...

Eso no es humano

Ni realista

Ni deseado

Algunas personas admiten tener dificultad para reconocer sus emociones, otras se identifican completamente con ellas y dicen que “soy asi y no puedo cambiar”, otras añaden que al ser muy temperamentales no controlan sus emociones.

También muchas otras consideran que algunas emociones son algo a ocultar, como si sentirlas fuese algo erróneo.

Y están los que piensan en positivo y  creen que todo está bien cuando en realidad no lo está. 


Otras muy espirituales piensan que están muy por encima de sus emociones y pueden prescindir de ellas. 

o utilizan la espiritualidad para evitar entrar en contacto con sus emociones o necesidades. 


Si eres consciente de las idealizaciones, las falsas creencias, las expectativas exageradas y los adoctrinamientos sociales acerca de cómo deberías ser .


No soy psicólogo, no tengo estudios universitarios sobre la madurez emocional, y tampoco he sido una persona especialmente diestra en el manejo de las emociones.

Pero te voy a contar algo de sentido común que me a mí me ha ayudado y que no tiene nada que ver con pasarte horas meditando, haciendo yoga-asana o repitiendo afirmaciones positivas. 

Tampoco con que la madurez emocional va a surgir de un estado fruto de alguna experiencia especial  y que una vez conseguido ese estado ya nunca tendrás que lidiar los problemas, con tu suegra, tu yerno o tu jefe. 

Todo eso es un modo incompleto e inocente de ver las cosas. 

Y lo único que se consigue es dar vueltas.

Cuando empecé con "esto del desarrollo personal" por allá en 1997 yo tendría unos 23 años y en esos momentos mientras terminaba de estudiar en la universidad había montado mi primera empresa de internet.

En esos tiempos, con poco que hicieras, tenias éxito porque no había competencia e internet era el wild wild west. 
Joven, ambicioso, idealista, tenia todo lo que pensaba que era la vida: viajar, aprender, dinero, una pareja ideal, experiencias nuevas ...

Hasta que un día me harté...
Y aunque no sabía bien qué me pasaba, aquello que la sociedad prometía que era todo lo que se podía desear, para mí no lo era. 

Mis amigos y mi familia me preguntaban que cómo me podía hartar si tenía “todo”.
 
Por mucho que me me lo dijeron, decidí buscar respuestas y empecé a probar varias cosas: desde el psicoanálisis a la meditación budista, libros de autoayuda, la psicología tradicional...

En algo me debió de ayudar a ser mejor persona pero no me parecía una visión completa.

Más tarde encontré el yoga que, a mí, me parecía más genuino y totalizador porque dependía de mi esfuerzo, de mi estilo de vida, y eso era algo que resonaba con mi personalidad, que era muy dado al esfuerzo y al american dream.

Es decir, a toda esta cultura tan norteamericana de autodeterminación, resiliencia, motivación, sinceridad, individualismo, optimismo... de cómo debe hacerse un hombre por sí mismo, es decir...

El superhombre que controla su destino.

Un día llegó un programador a la empresa y era 
sik (una religión de la india), medía casi dos metros y su espalda debía ser como tres veces las mía. Llevaba turbante y la barba negra le caía hasta el esternón.
Tenia algo especial.

Resultó ser formador de profesores de yoga, me invitó a sus clases de 
kundalini yoga y me engancharon. Allí hacíamos unos ejercicios bastante raritos, una mezcla de posturas de hatha yoga con otras posturas y pranayamas (ejercicios de respiración) bastante fuertes.

Entre los ejercicios vigorosos y el canto de mantras, yo salía muy bien de la clase, algo bastante diferente al deporte que estaba acostumbrado  practicar.
 
Por otro lado, el ambiente en el que transcurría las clases era bastante especial: todo el mundo vestía de blanco, eran vegetarianos, llevaban turbante y hablaban muy melosos de sus 
chackras y la Era de Acuario.

Al final de la clase nos dábamos abrazos y nuestra 
kundalini se elevaba hasta salir por el sushumna nadi en divina comunión yoguica.

Todo eso a mí, que era mas bien racional e introvertido, me resultaba una experiencia novedosa, cuanto menos.

Pasarón unos meses  y aunque todo eso estaba “bien”, y para mi fue el inicio de un camino muy serio en el yoga, mirándolo con retrospectiva, la verdad es que yo seguía siendo, más o menos, el mismo. Ahora había cambiado algunas cosas (era vegetariano, vestía telas de lino blancas, cantaba mantras en 
gurumuk, me levantaba muy temprano, hacía muchos ejercicios de yoga...), pero en realidad no había unos cambios cognitivos profundos que me dieran una verdadera madurez.

Tampoco digo que no fueran importantes, pero eso no era suficiente.

Por aquel tiempo terminé la relación con mi pareja y decidí huir de mi entorno pensando que el cambio de aires me vendría bien. 

Y me fui a a vivir a la capital del imperio de todos los sueños, a California, el paraíso donde están todos los iluminados, los gurus y la gente de buen pelaje que controla su destino y crea vastos universos con sólo su deseo.

Abrí una sucursal allí de mi empresa de web hosting y como tenía bastante tiempo y era una época, en realidad,  sabática,  me dije, pues nada, ya que estoy aquí voy a probar todo lo que hay por este paraíso del 
new age.

Y probé todas las escuelas habidas y por haber: 
ashtanga yoga, iyengar, anusara, hatha, meditaciones y terapias de todo tipo.  Seguí con kundalini yoga hasta el punto que empece una formación y fui a conocer al maestro de Kundalini yoga Yogui Bhajan y todo su séquito que vivía en Nuevo Mexico.

Al volver a España ya híper-espiritualizado y "yoguizado" me certifiqué en 
kundalini e Iyengar yoga. Certificarse en Iyengar yoga en España no es algo sencillo. Para entrar en la pre-formación tuve que estar 6 años practicando.  Al final me resultó más difícil sacar la titulación que entrar en Stanford
 
En ese tiempo de kamikaze, viajaba a la India varias veces al año, vi tomaba workshops y estudiaba con los mejores profesores del mundo como B.K.S. Iyengar, Faeq Biria, Patabi Jois... y  practicaba todo el santo día y daba varias clases al día en mi casa,  la cual, quedó reducida a un colchón en el suelo y una mesa.

Estaba en la cresta de la ola del yoga moderno.

Y a pesar de ser un practicante "avanzado" y muy disciplinado, yo seguía por dentro con este runrún de que algo faltaba. Por mucho que me dijeran los profesores que era un buen practicante de yoga, a mí eso no me decía nada de nada.

Y ahí es cuando empecé a interesarme por saber qué era realmente este yoga y cuáles eran los fundamentos culturales y filosóficos de dónde surgía. 

Aunque solía leer muchos libros, incluidos los Yoga Sutras y la Bhagavad Gita, realmente tenía muchas dudas sobre ser autodidacta en todo esto porque todos aquellos libros me parecían contradecirse y resultaban bastante áridos.  

Pero como todos mis profesores me decían, "tú practica y todo llegará", pues yo seguía practicando religiosamente y muy seriecito. 

El caso es que ya llevaba practicando muchos años de una manera intensísima y ese "todo llegará", no llegaba.

No es que me encontrara mal pero desde luego mi vida no era la que describían los textos del yoga,  y todo ese esfuerzo y exigencias no me hacía ser más en feliz que cualquier vecino del barrio. 

Sí tenia energía, salud, cierta paz pero vivía en una especie de burbuja, en realidad,  una especie de espiritualidad romántica, idealizada, asceta, alejada del contacto con mis emociones y necesidades reales, que no eran las de "practica y todo llegará". 

No funcionaba. 

Como si la madurez fuera algún tipo de estado especial que una vez alcanzado por la práctica ya no tendría que lidiar conmigo mismo y con la vida. Con mis deseos, con mis decisiones, con mi posicionamiento en el mundo. 

Como verás siempre fui inquieto en mis aspiraciones y a pesar de todas estas prácticas y de ese casi mantra de practicar persistía en mí una sensación de insuficiencia.

Algo faltaba pero no me daba cuenta que  emocionalmente “controlaba” la situación pero el problema estaba en ese “controlaba” ¡Claro!  yo controlaba ... pero ¿A qué precio?

Hoy revisando mi vida y ante algunas situaciones extremas que he vivido, me doy cuenta que no tenía en absoluto madurez emocional. Me parece extraño decirlo hoy porque en ese momento no podía reconocer que algo no estuviera perfectamente ajustado dentro de mi idealización de lo que era la vida espiritual. 

Y tuve que volver a reconocer que toda esta cuestión de practicar estaba siendo mal enfocada. 

Hoy puedo reconocer claramente que no era muy empático con los demás, era rígido en mis opiniones, creía que demostrar sentimientos de cariño y expresarlos eran innecesarios, que me descentraban de mi objetivo. Que perdía el tiempo. 

Era un yogui sin emociones, una momia espiritual... un yogui deshumanizado. 

Enfocado en la ascesis perfecta. Me relacionaba con los demás manteniendo las distancias, convencido de que la práctica lo era todo. 

Y ahí es cuando encontré el Vedanta. 

Que me ayudó a aceptar mi humanidad. Fui aprendiendo a estar en contacto con mis necesidades reales  y a expresarlas adecuadamente. Aprendí a hacer lo que mi maestro decía: “bailar con mis emociones”.

Descubrí  que ese enfoque de la práctica era incorrecto y basado en una interpretación incompleta de la espiritualidad. 

No porque hubiese mala intención en los profesores sino por su falta de formación y exposición a una cultura espiritual completa e integra,  en vez de a meras prácticas y técnicas que nunca serán completas. 

Así que decidí ampliar mi horizonte y preguntar dónde se podía estudiar Los Vedas con un maestro reconocido. 

Mi anhelo se centró en encontrar un maestro que tuviese ese conocimiento y que me pudiese enseñar. Y esa anhelo se hizo realidad y conocí a Swami Dayananda Sarasvati. Uno de los profesores de vedanta más reconocidos en la India. 

Y ahí pude tomar clases con él durante años, ver cómo vivía, cómo se integraban esas enseñanzas en la vida cotidiana y resolver todas esas dudas que nunca mis profesores me habían resuelto.

La base de todo eso eran 
Los Vedas, estudiamos las escrituras, verso por verso, en sánscrito, veíamos todo el estilo de vida de esa cultura yóguica: recitación, meditación, valores, actitudes, rituales, disciplinas.

Y hablaba con él
Y le preguntaba.
Y salían las dudas. 

Ahí empecé a entender claramente que la madurez emocional  tiene que ver con la filosofía de vida, con las expectativas que se tienen acerca del mundo, de las personas, con ver cómo las emociones no son defectos, con cómo idealizamos la espiritualidad y la convertimos en una forma de separar nuestra humanidad, de perder contacto con nuestras necesidades reales ....

Y que las técnicas pueden ser una ayuda para coordinar nuestro cuerpo, mente y energía pero que la madurez emocional no es un estado estático producido por meditar mucho o practicar esta disciplina o la otra.

Es algo un poco más complejo que hacer posturas, ejercicios,  visualizaciones o en pensar en positivo. 

Y eso es exactamente de lo que hablo en este curso de madurez emocional que es el fruto de ese bagaje de años de buscador sincero y sistemático.  

Esta es mi historía.

⇒ Entender que las emociones tienen un lugar y una razón de ser, aprender a reconocerlas y aceptarlas como algo natural y dentro de un orden es algo muy valioso

⇒ Comunicar las necesidades y sentimientos sin intención de manipular y respetando la libertad y dignidad del otro

=> Aprender a responsabilizarse de las acciones sin victimizar y culpabilizar al otro y al mundo.

=>Ampliar los horizontes en la manera del ver el mundo y a nosotros sin la carga trágica, con comprensión y aceptación. Lo que está en mis manos y lo que no. 

⇒ Te ayudará a respetarte y conocerte mejor, más seguro de ti y con más independencia psicológica. 

⇒El curso enlaza con temas muy tradicionales que te harán ver la relación directa entre madurez emocional y una vida de yoga y como ésta se enmarca dentro del aspecto propedéutico del karma yoga, el cual es imprescindible para una vida de autoconocimiento y el estudio de vedanta. 


Lo que vas probablemente a consguir con este curso

Lo que los alumnos dicen

Los 7 aspectos que vamos a revisar son: 

  • idealizaciones
  • falsas creencias
  • expectativas exageradas
  • adoctrinamientos sociales acerca de cómo yo debería ser
  • la independencia psicológica
  • comunicación efectiva
  • dharma y estilo de vida
  • Dios y madurez emocional

ÍNDICE DE LOS 32 AUDIOS

La madurez emocional es un tema que me parece relevante porque nadie puede “escapar” del mundo emocional. Entender que las emociones tienen un lugar y una razón de ser, aprender a reconocerlas y aceptarlas como algo natural y dentro de un orden es algo muy valioso. Comprender el proceso que ocurre cuando estamos presos de la emoción y ver cómo la emoción puede secuestrar tu capacidad de discernir es algo importante a ver también, porque una vez que veo estos y otros aspectos puedo empezar a entenderme y a aceptar todo lo que me pasa y dejo de ser una víctima de las circunstancias. Y aquí es donde ocurre la magia porque crezco y me convierto en un adulto de verdad. Recomiendo este curso para todo aquel que busca crecer como ser humano. Vivian


Aprender sobre madurez emocional es algo que no nos enseñan y creo que debería ser un ejericio diario, porque siento que me ha dado mas seguridad en mi misma, aceptación y mejor interacción en mis relaciones. Claudia


Es un buen curso. Creo que aporto luz en mi vida, sobe todo en un año tan incierto por la contingencia sanitaria como, en la etapa de mi vida que me encuentro. Al quedar las clases y los audios grabados, permite repetirlos las veces necesarias y verles en el momento que uno pueda (gestion del propio tiempo). Ana


He sido una buscadora innata de la verdad, y escuchar la filosofía del Vedanta le ha dado mayor sentido a mi vida, no sé por qué buscar tanto, si regresando a la raíz, al origen del todo, está muy claro cuál es el camino a seguir. Gracias por compartir tu conocimiento.
Ireanitzen


El ir descubriendo a medida que transcurre el curso la importancia de los conocimientos que brinda, porque si vas aplicando lo que aprendés podés comprobar cómo la tristeza, el dolor, el sufrimiento van disminuyendo porque cambia la perspectiva en que vemos al mundo y a nosotros, comienzan a vivirse de manera diferente, sin la carga trágica, con comprensión y aceptación. Lo que está en mis manos y lo que no, eso es clave. Roxana


Yo me quedaría con todo lo que me ha aportado en cuestión de conocerme mas y mejor a mi mismo y como gestionar de una forma mas saludable los conflictos que aparecen en la vida Carmen


Este curso puede aportar una orientación en el saber de las emociones y claridad en cuanto a las reacciones que llegamos a tener al respecto. Griselda


A través del curso pude lograr mayor paz y equilibrio emocional, entender justamente que había muchas emociones que no había madurado y que eran las causas de que viviera la vida de una manera algo distorsionada, ya que al buscar hacia afuera las razones de mis malestares, me estaba olvidando de buscar en mi propio sentir y en las cosas que podía mejorar de mi misma, para vivir de una manera más tolerante hacia mi y hacia los demás. También pude entender mucho más y mejor a los otros, vi con mayor claridad distintas reacciones y eso me ayudó a ponerme más en una posición de comparación y entendimiento, más que de juicio y sufrimiento por sentirme víctima de dichas reacciones. Agradezco profundamente haber tenido la posibilidad de haber realizado el curso, no soy la misma persona que lo inició. Cecilia


Es un curso que te hace reflexionar sobre lo que es la madurez emocional y te da un camino y un norte para seguir avanzando. Los temas que se tocan aquí, no los ves en otros sitios. Se tratan estos temas de una forma estructurada, reflexiva y profunda. Lo recomiendo enormemente. Adriana

Te ayuda a reflexionar como es la conducta de uno frente a los demás. Aceptar que uno comete errores, sin embargo es la oportunidad de poder aprender y enmendar. Te la la oportunidad de poder auto examinarte y ver si realmente pones la energía adecuada en las acciones diarias.
Alida


Sobre todo la importancia de conocerse, escucharse, respetarse, ser honesto con uno para poder serlo con el ootro. No querer cambiar al otro. Comunicar las necesidades y sentimientos sin intención de manipular. Susana


Soy mayor y esto me ha ayudado a fortalecer mi confianza en mi misma, que es algo que siempre me ha complicado, a pesar de los años. Myriam


Yo hice el curso del Valor de los Valores, y este curso me volvio a refrescar conceptos que uno trata de aplicar pero en el dia a dia se van quedando como olvidados... volver a observarlos me ayudo a ver que voy madurando emocionalmente porque es como que ya subi unos cuantos peldaños de la escalera de la vida en las relaciones con los demas y conmigo! Roxana


Mucha conciencia de lo importante que es alcanzar la madurez emocional, como requisito indispensable para alcanzar la paz interior. 
Muchas vida han cambiado ostensiblemente desde que conocí Vedanta, aprendí a dejar de ser reactivo, a no buscar afuera, entender que todo está dentro de mí. Apioso


Este curso me ha ayudado a relacionarme con todos los seres que me rodean aceptar que todos tenemos caminos propios y que cada quien aprende en su tiempo. Me ha ayudado a superar mis enojo. Claudia


Es una lampara que nos ayuda a encontrar el por qué y el para qué son las cosas que nos pasan. Entender cómo funciona el mundo y las relaciones con los demás. Pero lo más importante es aprender a ver nuestro interior y encontrar lo valioso que somos si tratamos de limitar nuestra acción a nuestro ámbito de poder y los demás tienen el mismo derecho. 
Rebeca


Este curso me ayudó a tomar con más serenidad lo vivido en el 2020. Fue una gran compañía estando en casa y me permitió asumir con un poco más de calma las relaciones interpersonales Inatatiana


Lo que mas me llego es saber que lo único que tenemos en nuestra manos es el hacer, pero no podemos controlar para nada el resultado de nuestras acciones. Al hacerlo consciente me da paz! Martagiusti


Este curso hace darte cuenta de la gran cantidad de respuestas inmaduras que damos a situaciones, personas o cosas sobre todo que no nos gustan de una forma automatica y sin valorar objetivamente algo más próximo a la verdadera realidad, la esclavitud y sufrimiento a el que te pueden someter tus deseos y expectativas, así como muchos conocimientos sobre cultura vedica. Un curso básico para la vida. Michynavas


Me ha ayudado a entender la vida y las situaciones desde un lugar que me permite disfrutar más y sufrir menos. Ivan


Creo que ayuda a pensar en la madurez emocional no como una negación de lo que sentimos, sino en observarlo y entender que la madurez es un camino en el que confluyen muchos aspectos que son los 'maestros' en cada momento. Carmen 


Te invito a tomar este curso porque te ayudará, con explicaciones sencillas, a entender tus emociones y tu humanidad. Te ayuda a bajarte del pedestal de la espiritualidad para entender que todos somos falibles y el único control que tenemos es sobre nuestras emociones (y no todo el tiempo). Muchas gracias Óscar y tu equipo por este valioso curso. Cema


El curso me ayudo a verme de una forma más cercana, con mayor sinceridad y aceptación, permitiéndome comprender el porqué de muchas reacciones que parecen espontáneas.
Angie


El curso de "Madurez emocional" aporta un punto de vista objetivo y ecuánime que lleva a la reflexión personal sobre la forma de sentir, pensar y actuar en la vida. Ana


Creo que aporta claridad. Muchísima claridad. No hay que caer en ser como nos dicen que seamos. Debemos sentir que como somos estamos bien. Es dificil. Es trabajoso. Pero se puede. Nos dio caminos a recorrer si ya no lo hicimos. Alba


 

Para mí, Vedanta es como esa lluvia suave que cae y va calando poco a poco. Pero para que la semilla germine también hay que remover la tierra. Esto último es lo que hace conseguir una madurez emocional. Clara


En el momento justo cuando más se necesita algo nos llegan la ayuda y así fue en plena pandemia, en la búsqueda de encontrar un empleo, lejos de mis seres queridos y en un pías extraño, di con Vedanta Academy. Con las dudas de comenzar un curso pago, que nos hace preguntarnos qué estamos haciendo pagando algo que esta legos de la búsqueda laboral, comencé en curso de MADUREZ EMOCIONAL. Y fui increíble, cada audio, cada video eran como una inyección de energía con conocimiento y respuestas que se podían aplicar a todas las situaciones cotidianas que estaba atravesando. Hasta me llevo a recomendar el curso a otras personas por lo bien que me hacia a mí. Es muy recomendable poder pasar por esta experiencia. Nico


Me aportó claridad de pensamiento, lograr separar el trigo de la paja y asociar de mejor manera pensamiento y acción. Mucho tiene que ver con la claridad excepcional que tiene Oscar de exponer este conocimiento. Mi gratitud hacia su tiempo y esfuerzo. Mónica


La manera de relacionarme con las personas ha cambiado positivamente. Y lo más importante, es que ahora me amo a mi misma sin condiciones. Esto ha traído mucha felicidad a mi vida. Doris


Este curso aporta una visión más sana de cómo enfrentar los conflictos, lo que implica crecimiento personal y conciliación para con los demás. Rocio

Gran curso para comenzar a encontrarse con uno mismo, todo esta explicado de una manera clara y compasiva para que puedas ir a tu ritmo en la introspección y en el ejercicio con situaciones de la vida cotidiana. lsere


Es una forma nueva de encarar temas cotidianos que a veces ni siquiera logramos identificar. Ponerle nombre a situaciones cotidianas, por ejemplo el de las personas invasivas y evaluar cuán invasivos podemos ser sin darnos cuenta. Lidia 


Comencé el curso con el entusiasmo de una principiante que quiere saber todo, rápido para pasar rápido a otro y otro nivel. En cada entrega de Óscar iba sintiendo que una revolución se había instalado en una parte muy profunda de mí. Cada audio se fue poniendo más serio y más profundo, me enlenteci, salía confundida pero satisfecha, no sabía lo que sucedía adentro, pero sentía que estaba bien, estaba en el camino, no se bien cual o cuáles son las palabras para describirlo, pero todo dentro mío decía SI ASÍ ES. Con esta certeza seguí los audios cuando sentía la atracción de hacerlo y la escucha se convirtió en algo diferente. Ahora me faltan unos capítulos para estar al día de las entregas. Siento que a mi tiempo lo que escucho es de otro valor, a veces re escucho algún audio que siento no puedo perder nada. Bueno es eso estoy.


Es un curso completo, objetivo. No pretende de ninguna manera cambiar creencias religiosas. Sin embargo, desde el conocimiento profundo que tiene el maestro Óscar Montero de Vedanta ayuda a entender el porqué de conductas inadecuadas. Lo recomiendo ampliamente. Me ayudó mucho. Edda


Este curso Explica de manera fácil y concretar la forma en que nos desarrollamos ante otras personas y da ejemplos de comportamientos de personas hacia nosotros. Ayudando a identificar nuestra forma de actuar y de sentirnos ante las demás personas o situaciones, no reaccionando y observando pero sobre todo entendiendo la autorregulación al igual que logrando autorregularse lo recomiendo muchísimo. No es pesado y realmente ayuda. Denise


Este curso me ha aportado visión sobre como vivir mejor conmigo misma, en mis relaciones y en las situaciones que se presentan. Aprovechando esa mejora en mi viaje espiritual.


Me ha abierto los ojos, sobre todo al darme cuenta de que la mayoría de mi sufrimiento viene de expectativas inadecuadas que tengo ante la vida (de que todo tiene que salir como yo quiero). Me ha aportado una sensación de calma porque me he dado cuenta de que no todo está en mi mano, que hay algo superior a mí que escapa a mi control.

90€ Pago único

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2 Pagos de 47,5€

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2 formas de pago: 

único o fraccionado

⇒ 32 audios + 8 del bonus
⇒ 4 clases en vídeo de 1,30h cada una

En este curso te vamos a ayudar a darte cuenta de las falacias, idealizaciones y creencias que empañan la forma de pensar  y que impiden ser maduros, psicológicamente independientes y objetivos en las respuestas emocionales.

1 / Las emociones no son defectos

2 / Inmadurez y objetividad

3 / La dependencia psicológica

4 / ¿Cuál es la prioridad real sobre la fuerza interior?

5 /  La dependencia del cambio

6 / Saṁsāra

7 /  Relaciones y honestidad

8 /  Las necesidades humanas

9 /  La sombra del error 

10 /  Comunicar los deseos

11 /  Diciendo NO

12 /  Relaciones difíciles

13 /  Comunicar la indisponibilidad

14  La necesidad de amor

15 / El amor más allá del sentimiento

16 /  Qué hacer con las personas invasivas

17 /  ¿Van a hacer lo que tú quieras?

18 / La empatía

19 / La importancia de sentir juntos

20 / Conocimiento, deseo y acción

21 / Atención y madurez emocional

22 / Karma yoga y madurez emocional

23 / Equilibrio e Īśvara 

24 / Éxito y fracaso

25 / Dharma y crecimiento interno 

26 /  Siempre gano si sigo el dharma

27 /  El círculo de la completitud 

28 / Eres aceptable

29 /  Purificación interna 

30 / Cultivar el pensamiento opuesto

31 / Verdad y belleza 

32 / Desapego y deseos

Preguntas frecuentes

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Bono

8 AUDIOS

extra

si te inscribes antes del 11 de febrero

Bono

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Las momias espirituales, los fanáticos positivistas y las montañas rusas

Mi historia es un ejemplo de estas tres de mentalidades que son tienen respuestas poco maduras emocionalmente. 

Durante muchos años he sido una momia espiritual por mi tendencia a ser idealista, perfeccionista, obsesivo. Para que te hagas una idea, unna especie de la rigidez de Enmanuel Kant y el idealismo de Don Quijote.  

Como momia espiritual me costaba entrar en contacto con mis emociones. 

Algunas emociones me hacían sentirme incomodos, miraba para otro lado o negaba la realidad de lo que sentía. 

También sentía que perdía mi tiempo prestando atención a las emociones. Siempre hay prácticas que hacer como yogui espiritualizado: nuevos mantras, nuevas series de asanas, meditaciones, sanscrito, rituales, talleres, retiros, viajes a la india, libros de este u otro swami. 


En otra época anterior fui fanático de la psicología positivista (la nueva religión universal) sobre todo cuando viví en Estados Unidos que es el corazón del alma positivista, del american dream tatuado en la frente al rojo vivo.

Como positivista te sientes el demiurgo platónico, te crees a pies juntillas que co-creas el universo a través de sus pensamientos y deseos. Te haces a tí mismo,  eres resiliente, automotivado, individualista,  optimista, autogestionas tus emociones tu solito y siempre aprendes de todas sus experiencias porque es tu quien controla tu destino como un superhombre de voluntad inquebrantable. 

Uff. Es insoportable. Qué díficiles es estar al lado de una persona así. ¡Que se lo digan a mi mujer!  Ninguna mujer quiere un hombre así porque son incapaces de recibir amor. Toda esa fachada es el perfecto ejemplo de un ideal del individuo supersonico. Un individuo inhumano, irreal, frio e inaccesible. 

Y por ultimo, la montaña rusa. Cuando las cosas salen bien, como uno quiere que salgan,  ahí es todo júbilo y éxtasis. Te sientes en la cresta de la ola. Cuando salen las cosas mal de forma inesperada, te deprimes. 

Mis cambios de ánimo eran como una montaña rusa. Cero objetividad, cero ecuanimidad. Cero independencia psicológica,. 

Pues bien, en este curso vamos a ver las idealizaciones, creencias, hábitos, y falacias más comunes de esos tres tipologías y de unas cuentas más que nos dar una viaje tremendo y evitan que seamos personas objetivas, con los pies en la tierra, de sentido común y con una filosofía de vida lo más realista posible.