La autoestima incluye respeto por la cultura de uno
Nuestra sociedad, hoy en día, se encuentra en una situación peculiar. Provenimos de una cultura en la que no había competencia. Todo sacerdote era hijo de un sacerdote; todo lavador, peluquero, herrero y orfebre heredaron su profesión y su destreza de su padre.
Es esta la forma en que ha sido nuestra sociedad, e incluso hoy en día un hijo de un sacerdote puede no ser un sacerdote, pero todo sacerdote es aún hijo de un sacerdote. De esta manera, de una sociedad no-competitiva somos empujados ahora a una cultura de la competencia, lo que se traduce en que todos nos volvemos inseguros. Esta competencia es ajena a nuestra cultura, y cuanto más alejados estamos de nuestra cultura, más nos alienamos de nosotros mismos, de nuestro bienestar.
Hoy la competencia nos es dada, pero sin reglas comunes no hay competencia. Necesitamos crecer para manejarnos en una cultura de la competencia. Debemos cumplir con las reglas, proporcionando un espacio a los demás, e incluso disfrutando el éxito de los otros. Y podemos hacerlo si tenemos autoestima.
Un ser humano auto-consciente y capaz de juzgarse a sí mismo debe tener algo de autoestima. Una persona es tan buena como su autoestima. No importa lo que tenga, ya sea dinero, poder o fama, al final del día éstos no significan demasiado si esa persona no tiene autoestima.
La propia autoestima contiene el respeto por la madre, el padre, la familia y la cultura de uno. La cultura incluye el lenguaje, la forma de vida, los trajes, adornos, danzas, músicas, cuentos populares, la comprensión de Dios y las formas de culto. Y éstos constituyen la cultura de uno, la que debe ser validada por otros en la sociedad.
Hay una condición de liderazgo en cada persona, ya sea que le agrade o no.
yad yad ācarati śreṣṭhaḥ tad tad eva itaro janaḥ
sa yat pramāṇaṃ kurute lokas tad anuvartate
«Cualquiera sea la acción de una persona importante, sólo esa siguen los demás. Todo aquello que esa persona considere como apropiado, sigue el mundo.»
Lo que te propones como estándar del éxito, y lo que valoras, es realmente valioso para otros. Por lo tanto, así como valoras tu cultura, es muy importante respetar la cultura y los valores de otros. Así es como construyes autoestima. «Pertenezco a una cultura de la cual estoy orgulloso». Esto, en efecto, es autoestima.
La autoestima de uno no es sólo dinero. Es la cultura de uno mismo. Hemos comenzado un movimiento, un movimiento para sevā (un movimiento para hacer servicio a la sociedad), que incluye la validación de las culturas. Nosotros no cambiamos la cultura. Nosotros no decimos «no debes venerar a los árboles, no debes venerar a los animales». Cuando todo lo que hay acá es Ishvara (el Señor), todo se vuelve digno de ser un altar de adoración. La validación de la cultura de uno trae consigo respeto y apreciación y uno adquiere autoestima.
Dānam, dar, es el medio para el crecimiento
La de los hindús es una cultura del cuidado. Los ancianos, los animales, el aire, el agua, la tierra, la gente; por todos éstos nos preocupamos. Como individuo, como sociedad anónima, como cuerpo colectivo, nos preocupamos y expresamos ese cuidado. De ser un mero consumidor crecemos para ser un contribuyente a través del cuidado.
Dānam, dar y compartir, es una marca de crecimiento. No dar es un signo de estar atrofiado. Permanecer como consumidor todo el tiempo, y no convertirse en contribuyente, no es el punto de vista védico de la vida. Debemos ser contribuyentes.
En el Sāma-veda, en la porción saṃhitā, tenemos el siguiente mantra: setūn tara dustarān. Dustarān significa aquello que es muy difícil de cruzar. Por lo tanto, necesitamos utilizar un setu para cruzar los obstáculos. Un setu es una calzada elevada, un medio para cruzar lo que necesita ser cruzado. Uno de los obstáculos del autocrecimiento es la incapacidad de dar, aun cuando estamos ante una situación que requiere que nosotros demos. Esta es una marca de un crecimiento enfermo, inadecuado, o de ningún crecimiento.
Fíngelo y hazlo
Necesitas un corazón para dar. No se trata de un corazón con actitud condescendiente, «yo soy generoso». Nosotros consideramos que eso es un tipo de aberración. Ser grande y seguro como persona sólo depende de ti. Si eres feliz siendo tú mismo, entonces todo lo que tienes es un plus para ti.
El Sāma-veda dice: dānena adānaṃ tara. Dar como si tuvieras un gran corazón. Fíngelo y hazlo. Rechina tus dientes y, de alguna manera, da. Si no es tu propio dinero, al menos da el dinero corporativo. (Risas).
Aun si no tienes compasión, puedes actuar con compasión y así descubrirás la compasión. Si no tienes amor, actúa lleno de amor; descubrirás el amor. De forma similar ¡en el acto de dar creces, las personas crecen y tu país crece! «Dar» es el medio para el crecimiento.
Sraddhayāsraddhāṃ tara: si no tienes sraddhā (confianza), actúa como si tuvieras sraddhā, y descubrirás sraddhā. Sigue a los vrddha vyavahāra, los ancianos que tienen sraddhā; te encontrarás a ti mismo teniendo la sraddhā a tiempo. La belleza de todo aquello hecho en sraddhā es sencillamente encantadora y fascinante. Un sraddhāvān (el que tiene confianza) es siempre admirable. Pero la sraddhā tiene que estar en los lugares indicados; de lo contrario puede convertirse en fanatismo y podrías terminar como terrorista.
Akrodhena krodhaṃ tara: cuando sientes ira nunca victimices a nadie, incluyendo a tus hijos, tu esposa. No actuar en ira es akrodha. Pero la ira ya ha ocurrido en el interior. La ira debe ser procesada, no suprimida. Debes escribir para procesarla sacándola al exterior. Puedes hablar con alguien que sepa escuchar sin juzgarte. Puede haber mucha gente. Pero a menos que sean especialistas, escribir es la única alternativa efectiva.
Satyena anṛtaṃ tara: a través del entendimiento de la verdad de lo que es, tacha las ideas falsas y las nociones de todo. Anṛtam es falsa percepción. No puedes ver el mundo disponible para la apreciación de todos; tú sólo puedes ver el mundo a través de tus propias nociones y perspectivas. Si puedes ver el mundo de manera más objetiva, y si esa es la verdad, entonces tu actitud hacia ti mismo y hacia el mundo se someterá a un cambio radical, una transformación que hace que el corazón de una persona se vuelva tan espacioso y amplio que es capaz de alojar al mundo y a su gente, junto con sus locuras. Inclusive puedes hospedar en él a tu propia culpa y dolor con una sonrisa. Eso es lo que llamamos «abrir» tu corazón, y es por lo que tu «visión de la vida» tiene que experimentar un cambio.
Setūn tīrtvā jyotirgaccha, svargaccha: adquiere el conocimiento y reconoce que tú eres ānanda, la felicidad sin límites. El punto de vista védico debe ser tu punto de vista; si esa es la verdad, tiene que ser tu punto de vista. Y la enseñanza es sólo para ayudarte a apreciar el punto de vista védico, para hacerte ver cómo ven los Vedas. Es una gran bendición verte a ti mismo y al mundo a la luz de cómo ven los Vedas. ¡Y tú eres el heredero de esa bendición!
Muchas formas de dar
Sigue dando hasta que duela. «Dar» es como levantar pesas. ¡No puedes tomar una pequeña taza y practicar levantamiento de pesas! Levanta algo que sólo con dificultad puedas levantar. Los campeones de levantamiento de pesas intentan levantar peso hasta que duele. Entonces da, hasta que te duela.
Puedes dar tu tiempo, puedes escuchar simpáticamente a alguien; mucha gente necesita ser escuchada. Puedes expresar palabras de apreciación, aliento, empatía, etc. Compartir tus conocimientos con alguien también es cuidar. También puedes rezar por alguien; hay muchas formas de dar.
Sólo dando creces
Dānena adānaṃ tara: solamente dando te conviertes en alguien que da, en un contribuyente. Te haces grande simplemente usando la voluntad; la acción es la clave.
Nadie crece sin pagar el precio por hacerlo. Te haces grande a través del cuidado, del acto de cuidar. Todo individuo debe cuidar. Si eres parte de una corporación, haz que toda tu corporación ayude. Involucra a toda la gente que trabaja para ti en programas de cuidado. Haz de todos ellos contribuyentes, gente grande. Aquellos que reciben tu ayuda se sienten cuidados y validados, y se convierten en parte de la corriente principal. Así es cómo puedes lograr una diferencia en la sociedad.
Recientemente he visto un documental asombroso. Una manada de búfalos fue atacada por una de leones. En la lucha cuerpo a cuerpo, un bebé búfalo quedó aislado y fue capturado, y mientras intentaba escapar, cayó en un estanque cercano. Un cocodrilo esperaba allí y tiró al bebé búfalo al estanque. Dos leones, al ver al cocodrilo haciendo esto, intentaron sacar del estanque al bebé búfalo. Mientras tanto, la manada de búfalos que había escapado volvió corriendo. Un búfalo, que creo yo que se trataba de la madre, pateó con una de sus patas delanteras al león atacante. El león cayó tres metros de distancia y el bebé búfalo estuvo a salvo. Los animales tienen semejante cuidado.
Tú puedes hacer la diferencia
Tu éxito se debe a que estabas en el lugar correcto a la hora indicada. Nadie se vuelve exitoso sin estar en el lugar y la hora correctos. Es una bendición y debes estar agradecido por eso. Si te encuentras en una posición de poder, fruto de la bendición de estar en el lugar correcto y a la hora indicada, entonces debes usar ese poder para programas de cuidado.
Nosotros estamos ejecutando dichos programas bajo All India Movement (AIM) para Seva. Construimos y manejamos Casas de Estudiantes en áreas rurales y tribales. Si bien no hay lugar en nuestro país que podamos llamar remoto. De hecho, no deberíamos utilizar la palabra «remoto». Para un indio, cada pedacito de India es India; no es remoto. Tienes una oportunidad de crecer y ser un contribuyente a través de tu participación en nuestros programas. Sé parte de los programas de cuidado de AIM para Seva.
Namaste.
Notas
- El verso citado sobre la persona importante y el mundo que la sigue es Bhagavad Gītā 3.21. (Nota del original.)
