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El estudiante cualificado de Vedanta

Querer saber es la primera cualificación. Swami Dayananda recorre las cuatro que la escritura pide: viveka, vairāgya, las seis disciplinas y mumukṣutvam.

Swami Dayananda Saraswati · traducción de Gloria Alcaide·4 min de lectura

Pregunta: Swamiji, ¿quién es un estudiante cualificado para el estudio de Vedanta?

Cualquiera que quiera el conocimiento está cualificado. Querer saber es la primera cualificación. Si tu respuesta a la cuestión: «¿Quieres conocer?» es un «Sí», estás cualificado. Sin embargo, puedes preguntar: «¿Cómo puedo decir que estoy cualificado sólo por querer saber?». Entonces, te respondería «Si puedes saber, estás cualificado». Si te enseño que eres la totalidad y entiendes lo que te digo, estás cualificado. Y si no entiendes lo que te digo, simplemente significa que tienes que cualificarte.

Estás cualificado para el conocimiento, pero para poder entender qué significa «Tú eres la totalidad», debes equiparte. Existen, por tanto, cuatro cualidades —en sánscrito: viveka, vairāgya, śamādi-ṣaṭka-sampatti y mumukṣutvam—.

Viveka es la capacidad de comprender las realidades. Si tienes viveka, has analizado las experiencias de la vida, experiencias que una vez consideraste muy importantes — tu trabajo, tu matrimonio, tus hijos, alguna fuente de placer, como la música. Has entendido que las cosas son importantes hasta que se poseen, entonces se vuelven cosas sin importancia y otras comienzan a ser más importantes. Pero, si lo analizas, encontrarás que estas cosas más importantes no resultan ser diferentes de aquellas que te lo parecieron previamente.

Este análisis de la experiencia personal y de la experiencia de otros te conduce al entendimiento de que no hay una respuesta real a este problema. Si entiendes esto, entonces ¿cuál es la respuesta? Tú eres la respuesta. La respuesta no son tus experiencias. Tú eres el problema y tú eres la solución. Todo el problema reside en la no aceptación de uno mismo.

El problema es que yo no me acepto a mí mismo. Y todavía tengo que llegar a verme como aceptable. Si tengo que aceptarme, debo ser aceptable. Por tanto, para resolver el problema, tengo que saber que soy aceptable.

Sólo lo ilimitado es aceptable. Así, si soy aceptable, no puedo llegar a ser limitado. En realidad, no hay en absoluto, una cuestión de llegar a ser. No puedo volverme limitado. Entonces, me doy cuenta que no puedo llegar a ser aceptable por ningún proceso de transformación.

Ningún cambio, entonces, puede hacerme aceptable. Si, sin cambios, tengo que ser aceptable, entonces necesariamente tengo que cambiar mi visión sobre mí mismo de aquella de verme inaceptable. El Vedanta me dice que soy aceptable porque yo ya soy plenitud.

De este modo, ningún cambio puede hacerme aceptable. Si, sin cambios, tengo que ser aceptable, entonces necesariamente tengo que cambiar mi visión sobre mí mismo. He de cambiar la visión en la cual me veo inaceptable. El Vedanta me dice que soy aceptable porque yo ya soy la totalidad.

Este conocimiento mínimo debería tener. Debo saber, por el momento, que ninguna búsqueda, excepto el conocimiento, puede eliminar mi sensación de limitación. Esta disposición particular, alcanzada a través del análisis de nuestras propias experiencias, es viveka.

Una vez que hay viveka es posible conseguir cierto desapasionamiento, vairāgya, hacia las experiencias de la vida. Se gana cierta objetividad. Entiendes las limitaciones del dinero, el poder y de las demás búsquedas. Puedes continuar buscándolas, pero con un claro entendimiento de sus limitaciones. Ser capaz de buscar sólo lo que ha de ser buscado significa que tienes vairāgya.

La tercera cualificación, śamādi-ṣaṭka-sampatti, es un conjunto de seis disciplinas que consiste en cierta compostura contigo mismo (śama); control sobre tus búsquedas sin dejarte llevar por las fantasías (dama); liberarse del sentido de la posesión (uparama); la capacidad para tolerar las pequeñas dificultades (titikṣā); fe o confianza en el instrumento de conocimiento que llamamos Vedanta y en las palabras del profesor a quien has reconocido como capacitado para enseñarte (śraddhā); y la capacidad de centrar la mente en un objeto de investigación durante un período de tiempo, una cierta autosatisfacción y alegría, por la que la mente puede absorberse en sí misma (samādhānam).

La última cualificación es el deseo de liberarse de las ataduras (mumukṣutvam). Este deseo proviene del discernimiento del problema como un problema fundamental de no autoaceptación y el deseo de librarse del mismo. Ver el problema y buscar una solución es mumukṣutvam. Una persona que posee mumukṣutvam es llamado un mumukṣu, aquel que desea ser libre.

Las personas, generalmente, no conocen esta cuádruple cualificación. Buscan soluciones sin realmente saber qué es lo que buscan. Por tanto, este discernimiento, es una educación en sí mismo para entender el problema. La principal cualificación, por tanto, es ver el problema con mucha claridad y saber que buscamos la solución sólo en términos de conocimiento. Si comprendemos bien esta premisa, somos estudiantes cualificados para el Vedanta. Sin estas cualificaciones, el conocimiento no puede darse. Debo ver que esta es la solución, que yo soy la solución, y que no hay otra forma de resolver el problema. Esta es la solución y busco un maestro que me enseñe. Una vez que me comprometa, este compromiso me traerá todas las otras cualificaciones.

Autor
Swami Dayananda Saraswati
Traducción
Gloria Alcaide
Revisión
Óscar Montero
Procedencia
Fragmento de un satsang en Arsha Vidya Gurukulam.
Derechos
Arsha Vidya Research & Publications Trust. © Swami Dayananda Saraswati.
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