Pregunta: Swamiji, ¿cómo se sabe que el Vedānta es aquello con lo que uno debe comprometerse y estudiar? ¿Cómo se sabe que es la respuesta?
Respuesta: Saber que el Vedānta es la búsqueda correcta es muy difícil. Esto se debe a que hay muchas alternativas disponibles, en el sentido de que mucha gente proclama tener varias técnicas, métodos y caminos para alcanzar la verdad. Por tanto, es muy difícil decir «esta es la correcta».
Sin embargo, el Vedānta es diferente de todo lo demás en que dice: «Eres la totalidad. Eres el problema y eres la solución. En realidad, no hay problema». «Eres el problema» es solo porque no entiendes. Todo lo que necesitas para ser libre es conocerte. El Vedānta dice que ya eres libre. No te condena ni te llama pecador. Dice: «Eres una persona libre; totalmente libre. En realidad, eres la única persona y todo lo demás se centra en ti». Ya que eres la totalidad de la creación, eres esencialmente idéntico al Señor.
El Vedānta, entonces, tiene una visión a desarrollar. No promete nada. No promete la liberación o salvación. Solo dice que «tú eres la solución». Esto significa que no necesitas hacer nada para volverte libre, porque ya lo eres.
El hecho de que estés luchando, eligiendo y buscando con el fin de volverte libre indica que has cometido un error sobre ti mismo. Ninguna otra tradición te dice esto. Estas tradiciones dicen solamente que serás salvado si sigues esto o lo otro. El Vedānta no dice esto. Dice que tú ya estás salvado y que no lo sabes. Puesto que el Vedānta no te promete nada, no puede ser desafiado ni desestimado. Algo puede ser desestimado solo si está disponible para tu elección. Por ejemplo, si hay dos productos, puedes desestimar uno y elegir el otro.
Si el Vedānta te promete algo, como una cura, también puede presentarse cualquier otra cosa como una cura. Entonces podrías elegir entre las dos, dependiendo de tus preferencias. Una opción puede ser más barata, dulce, o estar empaquetada de forma más atractiva. O puedes elegir la más cara de las dos, pensando que será más efectiva. Si el Vedānta mantuviese alguna promesa de cualquier tipo, siempre existiría la posibilidad de elección.
Pero el Vedānta no mantiene ninguna promesa, y esto no te permite elegir. Dice que tú eres libre. ¿Qué elección hay aquí? ¡Eres libre! ¡Eres la totalidad! ¿Quién o qué va a mejorar esto? Cualquier otra tradición que diga «tú eres la totalidad» es también Vedānta, a pesar de cómo pueda ser llamada. El Vedānta no necesita estar en sánscrito. Puede estar en latín, griego, inglés, francés o alemán. Puede encontrarse en un libro antiguo o en uno nuevo. Tampoco necesita ser enseñado por un indio. La única diferencia es que, para revelar el mensaje conocido como Vedānta, se ha desarrollado un método particular de enseñanza que ha ido evolucionando.
Para revelar el hecho «eres la totalidad», el maestro debe tener un método. Las enseñanzas revelan «eres la totalidad», y existe un método particular para desarrollar esta revelación con el fin de que sea reconocida cognitivamente, un método que nadie más parece poseer. Todo lo que revele este hecho es Vedānta. Mirar al Vedānta como algo indio crea problemas; mientras que, si lo miras como un cuerpo de conocimiento que es preservado en la India, no hay problema.
En realidad, como las pirámides, el Vedānta es demasiado antiguo como para adjudicarle ninguna limitación geográfica. Si el gobierno egipcio decide tirar una de las pirámides para levantar un bloque de apartamentos en su lugar, usando todas sus piedras, la humanidad se levantaría en un gran revuelo. No se permitiría que tal cosa ocurriese. Las pirámides no pertenecen a Egipto; solo sucede que están en Egipto. Los egipcios son solo los fideicomisarios. No pueden reclamar su propiedad porque las pirámides son tan antiguas como para no pertenecer a ningún país o grupo de personas.
Cuando se alcanza cierto punto en el tiempo, las pirámides de Egipto, las secuoyas de California y el Vedānta de la India se convierten en propiedad de la humanidad. Ciertos edificios antiguos se transforman en monumentos en el mismo sentido. La sociedad no permite su derribo para ser reemplazados por rascacielos, sin importar las circunstancias. ¿Por qué? Porque son antiguos. Un edificio puede tener solo cientos de años, pero para algunas personas es antiguo; no pertenece más a su propietario, él o ella no tienen nada que decir sobre esto. Incluso si pertenece al Estado, el Estado tampoco puede decir nada sobre ello.
El Vedānta es el cuerpo de conocimiento más antiguo disponible para la humanidad. Es una tradición viva que se ha transmitido de generación a generación. Los Vedas se dieron en la India, pero su conocimiento no pertenece a ningún grupo de gente. Incluso si los indios hubieran repudiado los Vedas, no se habrían perdido. La recitación védica podría haberse perdido, pero la sabiduría que es el Vedānta hubiera prevalecido.
Esta sabiduría estará siempre con la humanidad porque ya forma parte del cúmulo de conocimiento de la humanidad. Ha entrado en la mente de las personas por muchas y diferentes vías —a través de la literatura, por ejemplo— y nunca podrá ser destruida.
