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El poder del ahora y vivir el presente: lo que Vedanta ve en el tiempo

Vivir el presente alivia, pero no responde quién vive. Lo que Vedanta descubre al analizar el ahora: el tiempo es superpuesto y el ahora es conciencia.

Óscar Montero·4 min de lectura·11 de octubre de 2026

Vivir el presente alivia buena parte del sufrimiento que fabrica la mente al rumiar el pasado y temer el futuro, y eso es cierto. Pero Vedanta va más lejos que El poder del ahora: al analizar el «ahora» descubre que no es un momento al que haya que volver, sino que el tiempo entero es superpuesto, y que lo que queda como su verdad es la conciencia que uno es.

La tesis del libro

Eckhart Tolle lo plantea con claridad en El poder del ahora. Casi todo el sufrimiento humano viene de vivir en la cabeza: rumiando lo que pasó, anticipando lo que puede pasar. El presente, en cambio, rara vez es insoportable. La salida sería dejar de identificarse con la mente y anclarse en el momento presente.

Hay algo verdadero aquí, y conviene reconocerlo. Una buena parte de la angustia es memoria y anticipación. Quien ha pasado una noche en vela por una reunión que luego duró diez minutos lo sabe de sobra.

La creencia que hay debajo

Quien la sigue acaba viviendo el presente como un sitio: el ahora es un lugar, y hay que aprender a estar en él.

Si el presente es un lugar, uno puede estar dentro o fuera. Y si uno está fuera casi todo el día, la vida espiritual se convierte en una vigilancia: ¿estoy en el ahora?, ¿me he vuelto a ir? El ahora pasa a ser un estado que se alcanza, se pierde y se recupera.

Es decir, una experiencia más. Y quien busca una experiencia queda atado a ella.

Lo que pasa cuando se cree

El que practica estar presente descubre pronto dos cosas.

La primera, que el presente no se deja sujetar. Se escapa en cuanto uno se distrae, es decir, cada pocos segundos. Hay que volver, y volver, y volver.

La segunda, más sutil, que el fracaso en estar presente se convierte en una nueva fuente de reproche. Al que antes le pesaba el pasado ahora le pesa no haber estado lo bastante en el ahora. La técnica pensada para quitar un peso añade otro.

Y la pregunta de fondo sigue intacta: ¿quién es el que unas veces está en el presente y otras no?

Mirar el ahora de cerca

Vedanta no rechaza el ahora. Lo mira con más detenimiento.

Swami Dayananda propone un análisis sencillo en su comentario al Tattva Bodha. Piensa en tu último cumpleaños. ¿Cuándo lo piensas? Ahora. Piensa en dentro de seis meses. ¿Cuándo lo piensas? Ahora. El pasado se piensa ahora, y el futuro también. Si se quiere saber algo del tiempo, hay que entender el ahora.

Entonces, ¿cuánto dura el ahora? Este siglo, este año, este mes, este día, esta hora, este minuto, este segundo, este microsegundo… Cualquier longitud de tiempo se puede dividir. Matemáticamente se puede seguir sin fin y nunca se llega al presente.

El ahora no tiene longitud. No es un trozo de tiempo.

Lo que queda

Por eso, explica Swami Dayananda, el tiempo es kalpita, superpuesto. Como la vasija sobre el barro: existe, pero depende de algo que no es ella. Lo explicamos con más detalle en el glosario: māyā.

Y todo lo superpuesto depende de algo que no lo es. ¿Qué es lo que está presente en cualquier longitud de tiempo que uno piense? La conciencia de esa longitud de tiempo. Al analizarla, la longitud se borra y lo que queda es la conciencia sola.

Swami Dayananda lo resume en una frase que conviene leer despacio: la verdad del tiempo es el ahora, y el ahora es conciencia. Eso es lo que la tradición llama sat: no algo que dura mucho en el tiempo, sino aquello sobre lo que el tiempo se superpone.

Otra cosa muy distinta

Aquí está la diferencia con la propuesta del libro.

Para el libro, el ahora es un sitio al que volver. Para Vedanta, el ahora no es un sitio: es lo que uno es. No hace falta volver a él, porque nunca se ha salido. Lo que piensa en el pasado lo piensa ahora. Lo que teme el futuro lo teme ahora. Lo que se distrae también se distrae ahora.

El problema no es estar distraído en el pasado o en el futuro. El problema es no saber quién es el que siempre está presente.

Y eso no se resuelve con atención, sino con conocimiento. Es el discernimiento que se hace con detalle en el Tattva Bodha (El conocimiento de la Realidad), una obra con la que la tradición comienza.

प्रश्नाः

Preguntas frecuentes

¿Qué dice Vedanta sobre vivir el presente?

Que estar atento al presente alivia el sufrimiento que crea la mente al rumiar el pasado o temer el futuro, pero no responde quién es uno. Al analizar el ahora, Vedanta muestra que el tiempo es superpuesto y que lo que queda como su verdad es la conciencia.

¿En qué se diferencia El poder del ahora de Vedanta?

El poder del ahora propone anclarse en el momento presente como forma de salir del sufrimiento. Vedanta no trata el ahora como un lugar al que volver, sino que lo analiza: el ahora no tiene longitud y se revela como conciencia, que es lo que uno es.

¿El tiempo es una ilusión según Vedanta?

No en el sentido de que no exista. Es kalpita, superpuesto: existe, pero depende de algo que no es tiempo, como la vasija depende del barro. Lo que no depende de nada es sat, la existencia-conciencia.

¿Qué significa que «el ahora es conciencia»?

Que cualquier experiencia del tiempo es conciencia de ese tiempo. Si se divide el presente, nunca se encuentra un trozo de tiempo que sea «el ahora»; lo que siempre está es la conciencia. Swami Dayananda lo formula así: la verdad del tiempo es el ahora, y el ahora es conciencia.

¿Sirve de algo practicar la atención al presente?

Sí, para serenar la mente. Pero una mente serena no es lo mismo que el conocimiento de uno mismo. La atención se pierde y se recupera; lo que uno es no se pierde nunca.

प्रवेशः

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