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Los cuatro fines de la vida (Parte III): mokṣa, el fin que no se gana

Qué es mokṣa y por qué es el fin último de la vida: no se gana con ninguna acción, porque es lo que uno ya es. Parte III de III de «Los cuatro fines de la vida».

Óscar Montero·4 min de lectura·11 de octubre de 2026

Mokṣa, el cuarto fin de la vida, es la libertad respecto de todos los demás: no sentirse vacío cuando las cosas faltan ni agobiado cuando están. No se gana con ninguna acción, porque no es algo que se produzca. Según Vedanta, es lo que uno ya es, y se reconoce por conocimiento.

Esta es la última de tres partes sobre los cuatro fines de la vida. En la Parte I se vio qué es un puruṣārtha. En la Parte II, que la seguridad, el placer y el dharma son fines legítimos, pero que ninguno basta. Queda el cuarto.

Atados por lo que falta y por lo que sobra

¿Libertad de qué? No política ni económica. Swami Paramārthānanda la define como libertad interior: libertad de la esclavitud respecto de todo lo demás.

Las cosas, y las personas, atan de dos maneras.

Atan por su ausencia. No tengo dinero, no tengo pareja, no tengo hijos. Lo que falta abre un vacío, y uno vive pendiente de él.

Y atan por su presencia. El problema ya no es que falte la pareja: es que está. Los hijos, el dinero, la casa… Lo que se consiguió para llenar el vacío pesa.

Pobreza y riqueza, dice Paramārthānanda, llevan a la gente al mismo āśrama en busca de paz. Uno por lo que le falta. Otro por lo que tiene.

El zapato

Su ejemplo es sencillo. Sin zapatos, el suelo quema y las piedras hacen daño. Uno compra unos zapatos. Y resulta que aprietan. Antes molestaba la ausencia; ahora molesta la presencia.

Si el zapato es de la medida justa, ni se nota.

Eso es mokṣa: estar cómodo sin las cosas y estar cómodo con ellas. Ni vacío ni carga. Paramārthānanda lo llama dominio de sí. Uno ya no es esclavo, dāsa, sino dueño, svāmī. Un svāmī de verdad, añade con ironía, no es el que viste de color azafrán. Ese también puede echar de menos discípulos.

Śreyas y preyas

La Kaṭha Upaniṣad nombra la elección que todo ser humano tiene delante: śreyaś ca preyaś ca manuṣyam etaḥ. Lo bueno y lo agradable se le presentan al ser humano.

Preyas son los tres primeros fines, todo lo que se adquiere. Śreyas es mokṣa.

Para Paramārthānanda, los tres primeros son fines secundarios. Mokṣa es el único fin primario, porque en preyas la esclavitud continúa y solo en śreyas uno deja de ser esclavo de nada.

No es el mejor de cuatro

Se suele decir que hay cuatro fines y que mokṣa es el mejor. Swami Dayananda decía que eso es infantil.

¿Quién decide cuál es el mejor de cuatro frutas? Uno elige el mango. Otro no soporta su olor. Presentado así, mokṣa sería una preferencia más.

No lo es. El que busca seguridad no busca, en el fondo, seguridad: busca librarse de la inseguridad. Y eso ya es mokṣa. Si uno busca artha y otro busca mokṣa, no hay dos fines. Hay uno, aunque el primero no lo sepa.

Mokṣa no compite con los demás fines. Es lo que se busca cuando se buscan los demás.

Por qué no se gana

Si todo lo que se persigue es en realidad mokṣa, la pregunta natural es cómo conseguirlo. Y aquí la tradición desconcierta.

Toda acción produce un resultado limitado, porque la acción es limitada. Todo lo que empieza, termina. Ninguna acción, por buena que sea, produce lo ilimitado. Si mokṣa fuese un producto, sería tan pasajero como cualquier otro.

Por eso no se gana. Swami Dayananda lo dice sin rodeos: como ya soy un ser libre y completo, no necesito llegar a ser libre o completo. Mokṣa no es liberarse de la atadura, sino de la noción de atadura.

El problema es un error sobre uno mismo: tomarse por alguien pequeño y carente. Un error no se corrige haciendo más. Se corrige viendo.

En clase lo digo así: no es que yo tenga un conocimiento para ganar mokṣa. Mokṣa y el conocimiento son lo mismo. Por eso el glosario de mokṣa insiste en que no es un estado ni una experiencia que empiece y acabe.

Y los otros tres fines, ¿qué?

Siguen ahí. Nadie deja de necesitar techo, de disfrutar de una buena conversación ni de tener que hacer lo correcto.

Lo que cambia es su lugar. Dayananda propone una imagen: para acortar una línea sin tocarla, se dibuja otra más larga a su lado. Cuando el fin primordial está claro, los demás encuentran su medida. Se buscan con objetividad, sin pedirles lo que no pueden dar.

Si el fin primordial se pierde de vista, cualquier otra cosa se vuelve imprescindible. Y queda la impresión que conocen tantos: «he hecho tanto, y nada se ha conseguido».

Cómo se corrige ese error sobre uno mismo, y por qué hace falta un medio de conocimiento para ello, lo explica la guía Qué es Vedanta, en «El problema que resuelve».

Autor
Óscar Montero
Procedencia
Vedanta Academy, a partir del capítulo 1 de Introduction to Vedanta (Swami Paramārthānanda), de textos de Swami Dayananda y de las clases de Óscar Montero
Ver todos los escritos →
प्रश्नाः

Preguntas frecuentes

¿Qué es mokṣa?

La libertad interior respecto de todo lo demás: no sentir vacío cuando algo falta ni carga cuando está. Según Vedanta, no es un estado ni una experiencia, sino el conocimiento de lo que uno ya es.

¿Cuál es el fin último de la vida según Vedanta?

Mokṣa. La tradición lo llama śreyas y lo distingue de los otros tres fines, preyas, que se adquieren. Es el único fin primario, porque es lo que de verdad se busca cuando se busca seguridad, placer o rectitud.

¿Por qué mokṣa no se consigue con acciones?

Porque toda acción tiene un resultado limitado, y lo que se busca no tiene límite. Si mokṣa fuese el producto de una acción, terminaría como termina todo lo producido. No se gana porque ya se es: lo que falta es reconocerlo.

¿Mokṣa es el mejor de los cuatro puruṣārthas?

Swami Dayananda decía que plantearlo así es infantil, porque lo convierte en una preferencia. Mokṣa no compite con los demás: el que busca seguridad busca, en el fondo, librarse de la inseguridad, y eso ya es mokṣa.

Si busco mokṣa, ¿tengo que renunciar a lo demás?

No. Los otros fines siguen siendo necesarios. Lo que cambia es que dejan de pedírseles lo que no pueden dar, y se buscan con más objetividad.

प्रवेशः

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