Guru es el maestro que elimina la ignorancia del alumno desplegando la enseñanza recibida de su tradición; según Vedanta, ha de ser versado en las escrituras (śrotriya) y estar asentado en el conocimiento de Brahman (brahmaniṣṭha).
Qué significa la palabra
Swami Dayananda la explica así: «La palabra guru está compuesta de dos partes, «gu», es decir obscuridad o ignorancia, y «ru», es decir aquel que la elimina.» Y la elimina enseñando las escrituras.
En clase lo decimos sin etimología: guru es aquel que es capaz de remover la ignorancia del alumno.
El que da conocimiento
Hay gurus y gurus. De música, de artes marciales, el que inicia en un mantra. El Tattva Bodha empieza saludando a un guru concreto: jñāna-pradaṁ gurum, el guru que da conocimiento.
No es un detalle. Muchas personas no buscan en un profesor conocimiento. Buscan que les dé un mantra, una disciplina, gracia. «Oh gurú, dame la liberación.» ¿Cómo, por arte de magia? Si el problema es ignorancia, lo que hace falta es conocimiento, y eso es lo que da un guru.
Un eslabón, no un autor
El mismo verso dice natvā, «habiendo saludado». Un libro moderno lo firma su autor. Aquí, lo primero que hace el profesor es decir: esto no es mío, lo he recibido.
El maestro tiene a su vez un maestro. Es un eslabón del guru-paramparā, el linaje de maestros. La tradición lo recita antes de enseñar:
sadāśiva-samārambhāṃ śaṅkarācārya-madhyamām | asmad-ācārya-paryantāṃ vande guru-paramparām — «Me inclino ante el linaje de maestros, que empezó por Śiva, el Señor, (conectado por) Śaṅkarācārya en el medio, y que se extiende hasta mi propio maestro.»
Por eso no hay un Vedanta de este o de aquel profesor. La enseñanza no es de nadie en particular. Y el guru-paramparā es la garantía de que lo que llega es la enseñanza, no una opinión personal.
Cómo se reconoce
La Muṇḍaka Upaniṣad da los dos rasgos:
«Para conocer Eso, que se acerque —combustible en mano— a un maestro (guru) versado en la escritura (śrotriya) y establecido en Brahman (brahma-niṣṭha)» (Muṇḍaka Upaniṣad 1.2.12).
Śrotriya es verificable: conoce las escrituras y su método, como a un cirujano se le exige la carrera. Brahmaniṣṭha es estar asentado en lo que enseña. Swami Dayananda advierte que un guru es una persona docta, pero una persona docta puede no ser un guru. Lo que prueba al maestro es su método, su capacidad de comunicar y el contenido de lo que comunica.
Por qué hace falta
Lo que se busca es uno mismo. El buscador y lo buscado coinciden, y uno no puede señalarse a sí mismo lo que ignora de sí. Hace falta un medio de conocimiento, las palabras del Vedanta, y alguien que sepa manejarlo.
Tampoco basta con estar cerca de un sabio. La visión no se pasa por ósmosis: hay que hacerla ver por la comunicación.
Lo que guru no es
No es un personaje carismático que reparte gracia o poderes. Un guru es una persona, no un marciano. Da conocimiento.
No es alguien a quien obedecer a ciegas. Swami Dayananda: «Aquel que es guru nunca explotará a nadie.» Seguir el método porque uno quiere saber no es obediencia.
No es una persona perfecta. Como persona tiene un cuerpo y una mente limitados. Se le honra porque su enseñanza no sería distinta si delante estuviera el propio Īśvara.
