Oṃ es el nombre de Īśvara, el Señor: significa «lo que protege y sostiene», y lo que todo lo sostiene es el orden que hace que las cosas sean como son.
Un nombre, no un ruido
Swami Dayananda da el sentido lingüístico de la palabra: avati, rakṣati, «quien protege, sostiene».
Lo que sostiene una taza como taza, una flor como flor y luego como fruto, es el orden, niyati. Ese orden no está detrás de las cosas: está en las cosas mismas. Ese orden es Īśvara, y es el significado de Oṃ.
Una palabra y su significado no se separan. Quien conoce el significado de Oṃ, al oírlo ve al Señor. Quien no lo conoce, solo oye un sonido.
Los tres sonidos
La tradición védica explica Oṃ como formado por tres partes: a, u y m. La a y la u juntas dan o.
A cada parte se le superpone un significado.
- A: el mundo físico de la vigilia, con el que experimenta, la experiencia y lo experimentado.
- U: el mundo del pensamiento, el de los sueños y la imaginación.
- M: el sueño profundo, la condición no manifiesta.
Juntos son todo lo que hay. Por eso Oṃ es completo. La Māṇḍūkya Upaniṣad lo dice al empezar: lo que fue, lo que es y lo que será, todo es Oṃ (1).
El sonido que reúne todos los sonidos
Hay una tercera explicación, puramente fonética. Dar un nombre al que es todos los nombres y todas las formas es imposible: habría que recitar todos los diccionarios de todas las lenguas.
Pero todo nombre es un grupo de sonidos. Al abrir la boca sale la a. Al cerrarla, la m. Al redondear los labios, la o. Todos los demás sonidos están entre esos.
Una vez que se pronuncia Oṃ, se ha dicho todo.
Por eso tantos mantras, oraciones y recitaciones empiezan por Oṃ: con él se invoca al Señor.
Lo que Oṃ no es
No es «el sonido primordial». Swami Dayananda no lo matiza: «Om no es, como dicen, el sonido primordial. Esto es una tontería. Om es el nombre para el Señor, el cual es todo».
No es un sonido mágico. No funciona por la vibración, como un diapasón espiritual. Funciona como funciona una palabra: por su significado.
No es un adorno. Ni un logotipo del yoga, ni un tatuaje exótico. Es el nombre con el que una tradición entera se dirige a lo que lo sostiene todo.
