Samādhi suele designar un estado de absorción de la mente, la cumbre de la meditación en el yoga; como estado, empieza y acaba, y por eso no es mokṣa, la liberación, que no es un estado sino la propia naturaleza reconocida.
Un estado
En el yoga de Patañjali, samādhi es el último de los ocho miembros: la mente completamente absorta en su objeto.
Es un logro real de la práctica. Y tiene una característica que lo dice todo: llega, y se va. Empieza y acaba.
Una mente en calma sigue siendo una mente. Una persona ignorante que se calma sigue siendo ignorante, solo que calmada.
No es la liberación
Mokṣa no es un estado. Si lo fuera, se perdería como se pierden todos.
Swami Dayananda lo cuenta entre las ideas que desmontaba: «Que Moksa es una experiencia es erróneo. Una experiencia tiene el valor que uno le da; Moksa es el conocimiento de lo que verdaderamente es».
Y sitúa el samādhi donde le corresponde. Un renunciante puede seguir el aṣṭāṅga-yoga hasta su último miembro, el samādhi; pero también eso cae dentro del karma-yoga, de la preparación.
El otro sentido: el samādhi de la Gītā
La Gītā usa la palabra de otra manera.
śrutivipratipannā te yadā sthāsyati niścalā
samādhāv acalā buddhiḥ tadā yogam avāpsyasi«Cuando tu inteligencia, hoy desconcertada por lo oído, permanezca inmóvil, sin vacilación en el Ser, entonces alcanzarás el yoga.» (2.53)
Śaṅkara explica qué es aquí samādhi: aquello en lo que se recoge la mente, es decir, el Ātman. No un trance, sino lo que uno es. Y el yoga que se alcanza es «la sabiduría del discernimiento».
En el verso siguiente, Arjuna pregunta cómo es el samādhi-stha, «el establecido en el samādhi»: el de sabiduría firme, el sthita-prajña (2.54). No le pregunta cuánto dura su trance. Le pregunta cómo habla, cómo se sienta, cómo camina.
Cómo alcanzar la iluminación
La pregunta da por supuesto que la iluminación es un estado especial que llegará un día.
Para Vedanta no lo es. Es el conocimiento de lo que uno ya es. Y lo que uno es, la consciencia, está presente en toda experiencia: en el ver, en el oír, en el pensar. ¿Cómo va a llegar como una experiencia nueva lo que ya está en todas?
Lo que hace falta no es un estado, sino un medio de conocimiento, y una mente preparada para recibirlo. Ahí el samādhi del yoga ayuda. No sustituye.
Más en Qué es la iluminación según Vedanta y en mokṣa.
