Upāsana es la meditación tal como la entiende la tradición védica: un ejercicio mental (mānasa karma) en el que se regulan deliberadamente los pensamientos, para integrar y preparar la mente. No da la liberación: dispone la mente donde tiene lugar el conocimiento.
Upāsana es la meditación tal como la entiende la tradición védica: un ejercicio mental (mānasa karma) en el que se regulan deliberadamente los pensamientos, para integrar y preparar la mente. No da la liberación: dispone la mente donde tiene lugar el conocimiento.
En sentido amplio, upāsana son las disciplinas; aquí, la meditación. También se dice dhyāna.
Qué es
Un ejercicio puramente mental. Hay pensamientos, y se regulan. Esa es la definición.
En el contexto védico, el objeto suele ser Īśvara. Pero de la meditación se beneficia cualquiera: el religioso, el espiritual y el materialista.
Sirve para integrar la personalidad: cuerpo, mente, emociones. Y responde a un problema concreto, que la tradición llama vikṣepa: la dispersión, la falta de constancia, empezar mil cosas y no terminar ninguna. Upāsana es el aspecto del enfoque, de morar en algo el tiempo suficiente.
No es un yoga aparte. Es un aspecto de una vida de yoga, junto al karma-yoga.
Los cuatro tipos
Relajación. La base de todas. Sin un cuerpo quieto y una mente sin tensión no hay meditación posible. A muchos les cuesta relajar la mente directamente y llegan a ella por el cuerpo: por eso funciona el āsana.
Concentración. Morar en un objeto, un pensamiento o un tema. La más conocida es el japa: repetir un mantra una y otra vez para dar a la mente una sola tarea y romper el pensamiento asociativo.
Expansión. Contemplar algo enorme —el cielo de noche, el cuerpo de Īśvara— hasta que las minucias del «yo pequeño» pierden peso. Va muy bien con Vedanta.
Transmutación. Visualizar un valor que se quiere tener —no gritar al hijo, no encogerse ante el jefe— para prepararse y darle dirección a la voluntad.
Cuatro aspectos de la mente: saber relajarse, concentrarse, expandirse y transformarse. Sirven si entran en la rutina de cada día.
Lo que upāsana no es
No es para obtener poderes. Ni siddhis ni visiones.
No es para la liberación. Mokṣa no es un estado, porque los estados van y vienen. Es lo que uno es.
No es un medio de conocimiento. Si lo fuera, bastaría con poner carpas de meditación en las facultades. El conocimiento tiene lugar en la mente; la meditación la deja disponible.
No es dejar la mente en blanco. Hay pensamientos, y se regulan.
No resuelve la vida. Quien medita una hora al día sigue teniendo los mismos problemas. Lo que gana es un espacio donde ser más objetivo con ellos.
Más en Para qué sirve la meditación y en Mantra.
Términos relacionados: Yoga · Mantra · Samādhi · Śravaṇa, manana y nididhyāsana
