Saltar al contenido
साक्षी

Sākṣī

sākṣī · se pronuncia «SÁAK-shii»

Sākṣī significa «testigo». En el Vedanta es la presencia consciente en la que ocurren los tres estados de la experiencia: la vigilia, el sueño con imágenes y el sueño profundo. No es una experiencia especial que haya que producir. Es lo que uno es.

Tres estados, cada día

Cualquier hijo de vecino pasa cada veinticuatro horas por tres experiencias distintas, y casi nadie se detiene a pensarlo.

En la vigilia uno tiene un cuerpo, un nombre, una cuenta corriente y unas preocupaciones.

En el sueño la mente crea un mundo entero sin mundo físico. Crea un cuerpo y un personaje, uno se identifica con él y vive como reales sus alegrías y sus sustos. En un sueño se puede vivir una vida entera.

En el sueño profundo no hay imágenes ni experiencia. La mente se ha resuelto. No hay tiempo ni espacio.

La filosofía occidental, centrada en la vigilia, apenas ha mirado esto. Da por hecho que solo hay vigilia.

Lo que permanece

Las personalidades de cada estado van y vienen. El que soñaba que volaba desaparece al despertar. El que se preocupaba por la hipoteca no está en el sueño profundo.

Lo único que está presente en los tres es el sentido de existencia y de conciencia. Por eso la tradición lo llama satyam, real: lo que no cambia.

Y por eso se llama sākṣī. No tanto un testigo que hace algo, que vigila u observa, sino la presencia en la que los tres estados tienen lugar.

No hace falta ir a buscarlo

Se suele pensar que la conciencia pura es algo lejano, reservado a experiencias espirituales excepcionales. No es así.

Como se dice en clase: siempre hay una presencia lúcida en nosotros. Es accesible de inmediato, sin intermediario. Es lo más íntimo de uno mismo. ¿Cómo se descubre? Es que soy yo. Eres tú.

Lo que pasa es que la mente vive empecinada en sus deseos y aversiones: me gusta esto, no me gusta aquello. No le da tiempo, ni tiene interés, en darse cuenta de la presencia que lo permite todo.

Esa presencia no crece. Lo que crece, con seriedad e interés, es la claridad con que uno se reconoce en ella.

Lo que sākṣī no es

No es un estado especial. Si fuera un estado, vendría y se iría, como los otros tres. Es lo que está presente en todos.

No es una experiencia cumbre. No se produce meditando más horas ni en un retiro. Se reconoce por conocimiento.

No es una parte de la mente que observa a la otra. El «observador» del que hablan algunas técnicas sigue siendo un pensamiento. El sākṣī es aquello en lo que ese pensamiento también aparece.

No es un juez que mira desde fuera. No aprueba ni desaprueba. Ilumina.

Más en Quién soy yo y en Ātman.

Términos relacionados: Ātman · Jīva · Avidyā · Mokṣa

प्रश्नाः

Preguntas frecuentes

¿Qué significa sākṣī?

Testigo. En el Vedanta es la presencia consciente en la que ocurren la vigilia, el sueño y el sueño profundo, y que permanece en los tres. Es otra manera de nombrar el ātman.

¿Quién soy yo según la filosofía oriental?

Según el Vedanta, uno no es la personalidad de la vigilia, que va y viene, sino la conciencia presente en los tres estados de la experiencia: el sākṣī, el ātman.

¿Cómo se alcanza el estado de testigo?

No se alcanza, porque no es un estado. Es lo que uno ya es. Lo que hace falta es reconocerlo, y eso es cuestión de conocimiento, no de producir una experiencia.

¿El testigo es lo mismo que el observador de la meditación?

No. El observador que se cultiva en algunas técnicas es un pensamiento más. El sākṣī es la conciencia en la que ese pensamiento aparece.

प्रवेशः

Estos términos se estudian en su contexto

El curso gratuito son siete clases: cuatro de Vedanta y tres de meditación.