Puruṣārtha es un fin humano: los Vedas reducen todo lo que una persona busca a cuatro, dharma (la ética), artha (la seguridad), kāma (el placer) y mokṣa (la libertad), y el último es distinto de los otros tres porque no se gana con acciones.
Cuatro fines
Cualquier cosa que alguien persiga cabe en uno de estos cuatro:
- Artha: la seguridad en todas sus formas. Dinero, casa, poder, influencia, fama.
- Kāma: el placer, lo agradable para los sentidos y para la mente.
- Dharma: la ética, las normas que gobiernan cómo se buscan los otros fines.
- Mokṣa: la libertad. No más seguridad ni más placer, sino verse libre de la insuficiencia misma.
Dos que compartimos con los animales
El perro entierra el hueso. La abeja llena el panal. La ardilla acumula bellotas. Todo ser vivo busca seguridad y placer, cada uno a su manera.
La diferencia es que en el animal la búsqueda está contenida por un programa. En el ser humano no tiene fin: por mucho que se acumule, la inseguridad continúa.
Dos que son solo humanos
Dharma y mokṣa no los comparte ningún otro ser. El animal no se pregunta si debe; el ser humano sí, porque puede elegir. Y por eso necesita normas que no dependan de sus gustos de cada día.
Mokṣa es todavía más raro. Incluso entre los seres humanos, es un asunto consciente de unos pocos.
Por qué en ese orden
El dharma va primero porque gobierna a los otros dos: la seguridad y el placer se buscan dentro de un marco ético. Artha va segundo porque el deseo de vivir es el primero de todos. Kāma va tercero: sobrevivir no basta, uno quiere ser feliz.
Y mokṣa va al final. No porque importe menos, sino porque solo se vuelve una búsqueda directa cuando se han visto los límites de los tres primeros.
Por qué el cuarto es distinto
Cuando una persona madura mira su experiencia, descubre que detrás de toda su búsqueda de seguridad y placer hay un deseo más básico: verse libre de la incompletud. Y ninguna cantidad de dharma, artha o kāma lo satisface.
Los tres primeros se consiguen con acciones. Por eso ocupan la primera sección de los Vedas, la de la acción, que es muy extensa. El cuarto ocupa la última, la del conocimiento, que es breve: trata un solo deseo. Y no se cumple con acciones, sino con el conocimiento de uno mismo. La ganancia del conocimiento es la ganancia del fin.
Lo que puruṣārtha no es
No es una lista de valores. Es una descripción de lo que, de hecho, todos buscamos.
No condena la seguridad ni el placer. Artha y kāma son fines legítimos, dentro del dharma.
No es el «propósito de vida» personal. No se trata de descubrir una misión, sino de ver qué se busca en todo lo que se busca.
La serie completa: Qué busca todo ser humano, dharma, artha y kāma y mokṣa, el fin que no se gana. Y el texto de base: Los cuatro puruṣārthas.
